Confesión de fe

¿En qué creemos?

En la comunidad de fe El Olivo hacemos nuestra profesión de fe, reconociendo la Sagrada Escritura, la tradición apostólica y la razón, como bases fundamentales para el desarrollo y crecimiento de nuestra experiencia de encuentro con Dios. Por esta razón afirmamos:

Creemos en la Santísima Trinidad, esto es que Dios es Padre, Hijo y Espíritu Santo. Sostenemos que Dios, a través de la vida y muerte de Jesús, anunció la llegada del reino de los cielos e inició un proceso de reconciliación para toda la existencia, las relaciones rotas del hombre: con Dios, con la creación, consigo mismo y con el prójimo. En este proceso de restauración, el ser humano ha de ser agente activo, en cooperación con y bajo el poder del Espíritu Santo.

Creemos que la presencia de Jesús es real e histórica, además que el ser humano es justificado por el acto redentor de Jesús, quien dio su vida por él al morir en la cruz para perdón de sus pecados. Por medio de sus palabras y acciones reveló el camino para llegar al Padre.

Creemos que Jesucristo inició, además, un proceso de santificación que tiene su punto de origen en el conocimiento de Jesús y nos lleva al encuentro definitivo con el Padre, por eso se afirma que es un proceso que consiste en asemejarse progresiva y paulatinamente más a él.

Creemos que el sentido de la vida está en conocer, adorar y servir a Dios, y a la vez conocer su amor por nosotros. Estamos convencidos que el ser humano fue creado para desarrollar un proceso de crecimiento integral que le permita cumplir el proyecto de amor dado por Dios desde el inicio de los tiempos.

Creemos en la iglesia como comunidad de fe que, desde la diversidad de acciones en pro de los hermanos y hermanas, reconoce el mandato de amor dado por Jesús a sus discípulos en la última cena, además reconocemos que ser cristianos significa identificarnos con el proyecto de salvación, reconociéndonos como miembros de una familia que camina en torno a Jesús.

Creemos que Jesús vendrá por segunda vez en gloria para darle cumplimiento definitivo al proyecto del reino de Dios.

Creemos que las comunidades de creyentes no deben anteponer condiciones para acoger a las personas, ni de fe, ni doctrinales, ni morales. Sostenemos que todas las personas pueden y deben acercarse a Dios en busca de salvación y reconciliación, y que se deben sumar al proyecto del reino de Dios.